Nosotros éramos Suiza




NOSOTROS ERAMOS SUIZA

El proyecto para SAL consiste en la aparición aislada de elementos mínimos -tanto en lo espacial como en lo alegórico- como excrementos de perro o colillas de cigarro pintados con una capa de oro. El oro aparece usado en su mínima expresión y en objetos de baja calaña. La pieza, en una fiebre del oro de poca monta, activa el barrio entero a pesar de usar una mínima parte de él al generar una expectativa sobre todo el suelo. Engendra en mayor o menor medida una ligera sicosis, una expectativa que en el mejor de los casos va a ser frustrada solo a medias. Por otro lado se pretenden generar pequeños encuentros entre el transeúnte no deliberado.
Los objetos dorados aparecen repartidos por el barrio de manera impredecible en lugar y momento y pueden ser de tamaño difícilmente apreciable al ojo de transeúnte prevenido. La casualidad será mejor arma que la perseverancia para encontrar alguno.
El proyecto toma prestado a Suiza el nombre de manera anecdótica y con poco interés real hacia él. Solo cierta idea de lugar donde se esconde el botín, de país pequeño, neutral…

Un proyecto de Juan Canela y Ane Agirre.
Concurs d’Arts Visuals Premi Miquel Casablancas 2009.

www.salsantandreu.comxa.com
http://santandreucontemporani.wordpress.com/

Kebab






Leds iluminados en un 7% por la energía cinética de un asador de kebab
LEDS Lit 7% by the Kinetic Energy of a Kebab Grill




Actos oficiales. Sala Montcada. 2008.

Frigopie y limones





Leds iluminados en un 4% de energía por limones/
LEDS Lit 4% by Lemon Energy

(Foto de abajo: Jordi Nieva)

Montaje en el centro Huarte. Verano 2009.







Ahora todos los chicos están llorando (porque no van a tener su droga). Presentación de proyecto sobre Grecia, de manera un poco oblicua. Todo hace pensar que se inaugura el 18 de septiembre. Sabe dios. / Now all the lads are crying (because they'll end up with no dope). Launch of a project about Greece, in a oblique manner. Is suposed to be opened at 18th september.

La pera era yo. David Armengol


La pera mariaelena es uno de los gags más conocidos y representativos del sentido del humor de Faemino y Cansado. Un ejercicio absurdo de ventriloquía con una pera que canta canciones mientras habla de su pasión por José Luis Perales y su odio a Manzanita. Mientras Cansado dialoga con la fruta, Faemino hace la voz entre bastidores. Una vez acaba el número, Faemino sale a recoger los micros y, mirando hacia el entregado público, asiente: “yo era la pera”. Una confesión innecesaria y ridículamente honesta que supone un giro extra en la concepción absurda que caracteriza el trabajo del dúo cómico y que, a su vez, potencia la complicidad y la empatía con el receptor; ya que éste, pese a conocer de antemano el truco, agradece la inutilidad del gesto.

Algo parecido a dicho acto de honestidad – al menos en actitud y enfoque – ocurre en el trabajo de Fermín Jiménez Landa (Pamplona, 1979); un artista que, desde el uso de múltiples formatos de presentación (instalación, video, dibujo, fotografía…) incorpora el absurdo como dispositivo de exploración de los entornos cotidianos que nos definen. En este sentido, y pese a tratarse de producciones culturales distintas, Fermín Jiménez Landa comparte con Faemino y Cansado cierto ejercicio de bufonización e insurrección de la realidad a través de lo mínimo, lo insignificante y lo ridículo.

Para ello, el artista desdibuja las dinámicas habituales del trabajo en arte a partir de un juego constante y frenético de ensayo-error; quizás el binomio que mejor ilustra su modus operandi. Un diálogo de contrarios – éxito / fracaso, expectativa / frustración, ilusión / decepción, superación / derrumbamiento… - que se convierte en su principal motor de actuación y sitúa la intensidad de su discurso en las múltiples posibilidades de divagación y corrección que conforman los procesos de producción de una obra. Una estructura que, al margen planteamientos estancos y nucleares, se erige desde la acumulación de unidades descentralizadas, discontinuas y carentes de linealidad.

Pese a la resistencia a categorizaciones que genera su obra, la aproximación pseudo-científica a ciertos aspectos de la realidad y su posterior traslado al ámbito del arte es una de sus principales constantes. Un ejemplo claro lo encontramos en el proyecto sobre los pesos de famosos en objetos no famosos, instalación presentada en Artium (Vitoria) y en la galería Valle Ortí de Valencia en 2006. Una reflexión sobre la fisicidad real de la gente famosa planteada desde objetos banales en contraposición al peso simbólico de la fama. El peso aproximado de Glenn Medeiros en leche desnatada, El peso aproximado de Lucía Etxebarría en ladrillos o El peso aproximado de Brian de Palma en champú agrega otro argumento imprescindible: el uso honesto de la trampa y la ficción; un recurso inválido en ciencia pero altamente seductor en arte.

Por otro lado, en la exposición Actos Oficiales (2008) en el Espai Montcada de Caixafòrum Barcelona, el artista sigue explorando sus intereses paracientíficos en base a una serie de experimentos absurdos y aparentemente carentes de lógica centrados en el uso atípico de la energía. Cinco propuestas independientes y complementarias entre sí – las instalaciones Leds iluminados en un 7% por la energía cinética de un asador de kebab y Leds iluminados en un 4% de energía por limones, la serie de fotografías Rellenar todos los huecos con nata montada, los dibujos Adelgazamiento por corte y el video Desempatar las dos torres más altas de Barcelona – que suponen un acto de desoficialización del hecho artístico a partir de la incorporación de la anomalía y la subversión eufórica de la funcionalidad habitual de los objetos cotidianos.

Todo es imposible (2008), auténtica declaración de principios, es un video en el que el artista sigue indagando en la fisicidad y la masa de cosas irrelevantes, sometiéndolas en este caso a las leyes de la gravedad. En él, infinidad de objetos sencillos caen sobre su propio peso, exhibiendo el momento fugaz en el que sillas, escobas, vasos y demás objetos carentes de grandeza se desploman sin más. Un acto simple que sondea la grandilocuencia y la ridiculez de la vida en minúsculas.

Y así, desde la ingenuidad y la supuesta falta de practicidad del arte, pero consciente a su vez de sus capacidades de trasgresión y desobediencia de lo normativo, el artista consigue, por un instante breve de baja espectacularidad pero alta relevancia, incidir y modificar aquello que percibimos de una forma incuestionable y segura. Algo que, desde la herencia revisada del dadaísmo, el punk, el arte conceptual, el frikismo pseudo-científico y las más diversas manifestaciones del underground, sitúan su trabajo en un neoconceptualismo descreído que, en equilibrio entre el sentido del humor y la incidencia de raíz micropolítica, define una actitud firme y vigente en arte contemporáneo: el uso de la autocrítica como exploración de nuestra relación con los entornos inmediatos que nos son dados.


David Armengol (publicado originalmente en la revista Descubrir el Arte. Joder, aún no le he pedido permiso a él)

Todo es imposible /Everything is impossible

video

Versión 119. (son 119 caídas). Voy por la 198, creo. /Everything is impossible. (119 falls). I think i'm on the 198 fall.